
En el corazón del valle de Calamuchita, ingresando por la ruta provincial Nº 5, a escasos 80 Km. de Córdoba capital, el paisaje y el entorno nos parece un rincón de Europa para disfrutar a pleno. Villa General Belgrano es un típico pueblo de montaña. Fundada en los años ´30, por dos inmigrantes alemanes, Jorge Kappuhn y Paul Heintze, es una comarca hija de un sueño, una tierra que tuvo en sus inicios la intención de recrear la Europa teutona, como cobijo de quienes cruzaron el Atlántico en busca de una oportunidad.
Fue en 1943, ya con el pueblo en crecimiento, que un grupo de marineros del acorazado Graf Spee, se instaló en la Villa, y junto a los vecinos del lugar, fueron otorgándole a este paisaje de las Sierras de Córdoba, ese estilo único que lo caracteriza.
Villa General Belgrano tiene la característica de una auténtica aldea alpina, con casas de tejados rojos a dos aguas, coloridos jardines y abundante madera. Además, espera al visitante con una exquisita gastronomía centroeuropea plagada de sabores, olores y texturas de la Selva Negra. Un lugar donde las costumbres de la Europa Central, invitan a disfrutar de la vida al aire libre en un bello marco natural.
Un clásico imperdible es la Fiesta Nacional de la Cerveza, también denominada Oktoberfest, reunión anual que se realiza promediando el mes de octubre. Ésta constituye uno de los principales eventos en el calendario turístico de Córdoba. Surge de la mano de visionarios inmigrantes que llegaron al pueblo en la década del ´60. Por aquel entonces, un viejo carro transportaba la pintoresca orquesta local y era el encargado de desatar la algarabía en la plaza más céntrica del pueblo.
Las delegaciones representativas de todo el mundo, año a año se fueron multiplicando. Grupos de Alemania, Dinamarca, Escocia, España, Islas Canarias, Yugoslavia, Suecia, Portugal, Brasil, Grecia, Italia, Armenia y Ucrania, entre otros, visten sus trajes típicos y amplían notablemente el espectro cultural de la fiesta, creando un singular marco de color y tradición europea.
Los años pasaron y la industria cervecera se desarrolló notablemente, como un elemento dinamizador de la economía local. En la actualidad se pueden probar variedades de cervezas artesanales cuidando las celosas recetas de origen. Rojas, rubias y negras son la compañía justa para disfrutar de la mejor estadía.
Villa Gral. Belgrano es la oportunidad de vivir una experiencia diferente, donde el encuentro cultural, es una fiesta que dura todo el año.