Caracterizado por D. F. Sarmiento como “un país tropical, donde la naturaleza ha hecho ostentación de sus más pomposas galas”, en sus 22.500 kilómetros cuadrados de extensión, Tucumán despliega a cada instante una geografía multicolor que cautiva a todo aquel que haya pisado alguna vez su suelo.
En los verdes de sus plantaciones de cañas de azúcar, en el amarillo oro de los trigales, en el perfume inigualable de sus limoneros y en la increíble vegetación que tapiza las laderas de los cerros cercanos a la ciudad capital, Tucumán es una invitación al disfrute de la naturaleza con todos los sentidos.






San Miguel de Tucumán es una ciudad llena de vida. A su rol de centro cultural y económico del Noroeste argentino, añade un carácter cosmopolita y divertido que el viajero advierte a poco de andar por sus bulliciosas calles.




El menú de posibilidades es variado y atractivo. Estas van desde un simple paseo alrededor de la plaza de fundación, para revivir los testimonios que han quedado guardados allí luego tres siglos de historia, hasta elegir alguna propuesta en materia de arte y espectáculos.
Cuando el sol se oculta, siempre queda la posibilidad de palpar el ritmo de la noche en el casino o en alguno de los muchos pubs, discotecas, bares y confiterías que permanecen abiertos hasta el amanecer. O caminar por la ciudad admirando su arquitectura cuando la gente parece haber desaparecido, o pasear por el hermoso Parque 9 de Julio y sentir en la piel la frescura bajo un cielo estrellado. Todas las opciones se despliegan en Tucumán, para cualquier edad y en cualquier época del año.







Muy cerca del centro, se pueden encontrar complejos que nos reciben con el perfume inigualable de sus flores y con una vegetación increíble tapizando las laderas de los cerros cercanos a la ciudad capital.
Precisamente en ese entorno natural, casi al alcance de la mano, se encuentra el Parque Alpa-Puyo. Ubicado en la zona de La Picada, Tafí Viejo, a 15 km de San Miguel de Tucumán, el parque se extiende sobre la ladera sudoeste del cerro “El Taficidio”. Su inmenso predio forma parte de la “nuboselva”, también llamada “selva de las yungas”, un ambiente único en el mundo.

Los diversos parques que se extienden sobre el territorio tucumano, tienen espacios y servicios para aprovechar de una grata estadía al aire libre: camping, fogones, quinchos, parrillas con mesadas y bancos, proveeduría, modernos sanitarios y duchas, etc.
Todo el esplendor y la exuberancia que la naturaleza puede ofrecer, sumado a las características de una ciudad importante y rica cultural, histórica y económicamente, se conjugan en Tucumán para brindarle al turista una excelente opción a la hora de planificar las próximas vacaciones.