
Tanto escuchó, tanto leyó, tanto se las recomendaron, que la Viajera Intrépida se tomó unos cuantos días para llegarse a Santiago del Estero, capital de la provincia del mismo nombre, y recorrer los 70 kilómetros que la separan de las famosas Termas de Río Hondo. La Viajera jamás lo hubiese sospechado, pero ahora sabe que este lugar es uno de los centros más importantes de turismo invernal en el país. También se enteró que es una de las dos primeras ciudades termales del mundo. ¡Guau!
Ya su abuela se las había recomendado fervientemente; varias veces estuvo en Río Hondo, una vez solita, otra vez paseando con su marido; la última con un contingente, uno de los tantos tours que llega colmado de centros de jubilados que vienen a descansar y a calmar sus dolencias en las maravillosas aguas calientes, que ya los Incas llamaban “aguas del sol”, cuando en caravana llegaban a la zona a disfrutar de sus propiedades curativas.
“Unos visionarios estos Incas, y muy inteligentes los que las explotan en la actualidad”, piensa la Viajera mientras elige hospedaje entre la enorme cantidad de oferta hotelera que posee la ciudad, centro turístico más grande del Noroeste Argentino (NOA). La mayoría de los establecimientos cuenta con agua termal en sus baños, por lo que, desde que el visitante llega, ya está expuesto a los beneficios de las sales y minerales que esta zona ofrece; sumado a esto, el clima cálido y seco que se extiende desde a abril hasta octubre, constituyendo la temporada turística.
El “destino turístico de la tercera edad”, así se podría definir, y por eso, tal vez, la Viajera era tan renuente a aparecerse por aquí pero, en realidad, con el paso de tiempo ese estigma de que las termas son exclusivas para los “viejos”, por suerte, ha ido desapareciendo.
El Centro Médico Termal, ubicado en el hermoso Parque Miguel de Güemes, posee una enorme pileta y la atención necesaria para saber todo sobre las aguas termales, que en el caso de las que surgen en Río Hondo, tienen su origen “por calentamiento”. Son sedantes y relajan los músculos, depuran la sangre, y son ideales para eliminar toxinas, además de resaltar las defensas del organismo. Un paraíso para la gente que padece de reuma, porque reavivan su metabolismo, y obvio, promueven el relax. La Viajera queda bien flojita cuando sale de una de las inmersiones en estas aguas curativas.
Río Hondo es la única ciudad ubicada sobre acuíferos mesotermales. Las aguas contienen pequeñas cantidades de sodio, bromo, fósforo, hierro y flúor, componentes en estado iónico, o sea que están cargados de energía eléctrica, por lo que actúan mucho más velozmente sobre el organismo.
Sí, la Viajera se siente como nueva, así que llama por teléfono a su abuela para contarle y agradecerle el dato. Su abuela también le recomienda que visite el Casino del Sol, el más grande de la región norteña, pero ella prefiere pasar su tiempo de otra manera, como por ejemplo recorriendo la ciudad e internándose en sus ferias que ofrecen artesanías locales, como la famosa cestería, producto de técnicas ancestrales, una actividad comercial que continúa en desarrollo. Se pueden adquirir en varios puntos del lugar, como por ejemplo en el Centro Cultural y Artesanal “General San Martín”, que además es sede de infinidad de simposios, por lo que a la ciudad de Río Hondo se la nombró el primer “Centro Nacional de Turismo de Congresos y Convenciones”.
Merece la pena conocer la Parroquia de Nuestro Perpetuo Socorro y el neocolonial edificio de la Municipalidad; hay varios museos para visitar, destacándose el Paleo-antropológico “Rincón de Atacama” y el Museo Histórico. También visitará el balneario popular La Olla, que es la única vertiente de agua termal localizada al aire libre. Luego emprenderá un viaje al Dique Río Hondo y apreciará la enorme central hidroeléctrica que aprovecha las aguas de varios arroyos para obtener energía, y que da origen al Embalse de Río Hondo, un gran espejo de agua de 44.000 hectáreas, donde los deportes náuticos abundan. La Viajera Intrépida se decide por un paseo en jet ski en esas aguas, que durante octubre reciben a miles de pescadores para la “Fiesta Nacional del Dorado”.
Por la noche, luego de un baño de inmersión que la deja en un total estado de relax, la Viajera, agotada por la larga jornada, se alegra de haber visitado Río Hondo, el Centro Termal más importante de Sudamérica.