San Luis, Trapiche y La Florida
By Argentina • Dec 2nd, 2008 • Category: Turismo en Cuyo

Alguien le comentó en San Luis que desde la ruta provincial 18, cerca de Estancia Grande, un antiguo camino consolidado atraviesa bucólicos parajes, al pie de la sierra, con pequeños caseríos y arroyos. Eso, por supuesto, atrajo la atención de la Viajera Intrépida, que ya estaba lista para salir de excursión. Pero esta vez prefirió ir a lo seguro, y luego de dejar atrás la ruta 20, un empalme la hizo transitar por la provincial 9, que de forma recta avanza sobre suaves ondulaciones, siempre acompañada, a lo lejos, por la serranía.
No se arrepintió, de esta manera encontró a la vera de la ruta un puesto que vendía un exquisito pan casero. De esta manera, saboreando la delicia recién adquirida, la joven llega a Trapiche, una hermosa villa veraniega ubicada a unos 40 km de la capital.
Apenas se ingresa, donde la calle San Martin llega a la ruta, se levanta el Paseo Monumento al Trapiche, en honor a los primeros pobladores de la zona, quienes fueron los que impulsaron el nacimiento del lugar, que recibe su nombre por la instalación, en 1792, de un molino o trapiche. Este, gracias a la acción de las aguas del río, se encargaba de pulverizar el oro extraído en la mina de La Carolina.
Este poblado veraniego se extiende siguiendo el cauce del arroyo homónimo que avanza encajonado entre laderas arboladas. Quintas, residencias y hospedajes bordean las aguas de poca profundidad y hacen la delicia de los visitantes que llegan aquí a descansar y a disfrutar del microclima benigno de este valle de ensueño.
Un Cristo, imitación del famoso Cristo Redentor del Corcovado, en Río de Janeiro, de dos metros de altura, parece velar por los habitantes. Allí, frente al arroyo, es donde se realizaban las misas hasta la construcción de la bonita Iglesia Nuestra Señora del Rosario.
Paseando por la costanera, la Viajera se deleita con el Paseo de los Artesanos que se arma en verano para ofrecer todo tipo de piezas artísticas, e imagina la diversión que deben tener los turistas que llegan hasta aquí en el mes de febrero, cuando se realiza las actividades características de la “Fiesta Provincial de los Ríos”. Para su atención, el valle cuenta con todo tipo de infraestructura, hotelería, campings, restaurantes y varias excursiones para disfrutar de los alrededores.
La mañana se presenta cálida y eso inspira a la Viajera a emprender una caminata de 3 km hasta Siete Cajones, donde una sucesión de piletones naturales se convierten en el lugar indicado para disfrutar de las aguas del río Grande que, al igual que el arroyo Trapiche, desemboca en el Embalse La Florida, y ese es precisamente el próximo destino, porque nada mejor que una tarde al sol para disfrutar de los encantos de esta hermosa provincia cuyana.
A solo 8 km de Trapiche, la Villa La Florida aprovecha las belleza de este espejo de agua de 650 ha, y pone a disposición de los visitantes una extensa infraestructura turística que les permite hospedarse en el lugar y disfrutar de las bondades del clima y el agua. Pesca, esquí y windsurf dominan las actividades. Los menos exigentes, como la Viajera, prefieren descansar bajo algún árbol y remojarse, disfrutando del sol y del bello paisaje.
En la margen norte del embalse, la Reserva Floro-Faunística se adueña de aquellas tierras donde se preservan los recursos naturales del ambiente. En un viaje para recorrer las 340 ha, la Viajera se adentra en este lugar que, dividido en sectores, se ocupa de la protección de la flora y la fauna, y la repoblación de animales que se encuentran en vías de extinción. Pero sobre todo, tiene como objetivo la realización de estudios de animales y vegetales, y la creación de conciencia en grandes y chicos, sobre los cuidados de la naturaleza.
Tierra de Cóndores y el sector de los felinos son los lugares preferidos de los que llegan a observar todo tipo de animales autóctonos y exóticos, que se encuentra en cautiverio. Después de un safari fotográfico, observando la flora y las aves que vuelan sobre la Reserva, la Viajera Intrépida emprende el camino de regreso.
El camino de circunvalación permite hermosas vistas del embalse y los alrededores de La Florida cuando el sol se pone entre las Sierras. Con ese panorama, la joven deja atrás la bella zona para retornar a la capital, luego de un maravilloso día de cielo despejado. Tal vez, si tiene suerte, el puestito de pan casero aún siga abierto…