Es la Tierra del Fin del Mundo. La naturaleza muestra aquí los paisajes más puros del planeta, y la emoción se conjuga con la aventura al navegar las aguas del bellísimo Canal de Beagle. La bahía se presenta casi virgen al visitante que admira sorprendido la vida desplegada en sus orillas, entre el vuelo de cormoranes, albatros, skúas y petreles. En cualquier momento del año se realizan excursiones en catamaranes o en veleros, en las aguas del histórico Canal, pero el recorrido varía según la estación en la que se lleve a cabo. Una de las tradicionales travesías es la visita a la Isla de Los Lobos. Como parte de esta sorprendente excursión, se destaca la visita al Faro Les Eclaireurs, ubicada a la entrada de la Bahía de Ushuaia, y el avistaje de diversas especies de aves, y una colonia de lobos marinos, en la Isla de los Pájaros. Estas dos islas integran el archipiélago de Bridges. En verano, la Isla de los Lobos, se observa durante el regreso de otro clásico circuito, que parte desde Ushuaia hacia Bahía Lapatia, ubicada dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego.
Isla de los Lobos








Faro Les Eclaireurs





Isla de los Pájaros





Desde la Bahía de Ushuaia, se obtiene una de las vistas más espectaculares de la ciudad capital, con sus montañas, valles y glaciares. Si la entrada se realiza al amanecer o con las primeras luces de la noche, el espectáculo es inolvidable. Las excursiones por esta zona del Canal, duran aproximadamente seis horas, según sea la embarcación que se use.
Entre los meses de octubre y abril, se puede visitar la fantástica Reserva de pingüinos en la Isla Martillo, sobre la costa oriental, donde descansa una colonia de pingüinos patagónicos que en el verano llegan hasta aquí para alumbrar a sus crías. La excursión completa incluye un trekking con un guía a la Estancia Harberton, que fue el primer establecimiento de la provincia de Tierra del Fuego.
Reserva de pinguinos en Isla Martillo



Estancia Haberton

Otros atractivos guardan celosamente lugares y especies increíbles recibiendo la visita de cientos de visitantes en cualquier época del año, como Staten Island o Isla de los Estados, los Canales Fueguinos y el famoso Cabo de Hornos.
En tiempos de verano, el Parque Nacional Tierra del Fuego y la Bahía Lapataia invitan a una singular travesía de aventura. Atravesado por la ruta nacional Nº 3, ocupa una superficie de 63 mil hectáreas rodeado por el inmenso azul del Gran Canal. En un maravilloso cuadro natural, el exuberante bosque andino patagónico alterna entre lagos, lagunas, turbales y saltos de agua, acompañado en los alrededores por cardones de montaña. Las actividades más elegidas son el hiking, trekking, mountain bike, canotaje y campamento en los lugares autorizados como Lago Roca. Y al final del camino, en el rincón más alejado del mundo, la Bahía Lapataia mezcla sus bosques con el paisaje del mar. Un paisaje de siglos que cuenta hoy con el Compromiso Onashaga, que por primera vez, impone la práctica del turismo responsable en Tierra del Fuego.
Bahía Lapataia



Parque Nacional Tierra del Fuego

María Inés Medina