Ostende
By Argentina • Jan 25th, 2009 • Category: Costa Atlántica, Turismo en Buenos Aires

Siempre rodeada de intensos azules, entre el mar y el cielo, Ostende seduce con sus playas y dunas casi vírgenes donde los tamariscos resguardan con sus raíces que el paisaje se mantenga inalterable a través de los años. Situada a 342 kilómetros de Buenos Aires y muy cerca de la fulgurante Pinamar, fue el primer balneario del Partido de Pinamar, fundado en 1913.
Sus anchas playas se extienden recibiendo generosas la visita del hombre en busca de la paz y el descanso. Sitio ideal para reencontrarse con la buena vida, es también elegida para la práctica de deportes náuticos y pesca deportiva. Su infraestructura turística de gran nivel y calidad se conjuga con las aves y las finas arenas de sus playas, el azul del mar y el verde de sus bosques, convirtiendo a esta villa turística en una de las preferidas de la costa bonaerense.
Fruto del sueño de dos belgas, Fernando Robette y Agustín Poli, que quisieron fundar un pueblo semejante a “Oôstende”, en Bélgica, de donde ellos provenían, esta ciudad balnearia tiene un sesgo europeo en su trazado urbanístico propio de comienzos del siglo XX, con sus anchas avenidas diagonales alrededor de una avenida central de más de 50 metros de ancho. Lo primero en construirse, en el año 1912 fue la antigua Rambla Sur, también llamada “Rambla de los Belgas”, que todavía conserva los 40 metros originales. Luego en 1913, se construyó el Hotel Termas Ostende actualmente totalmente renovado y conocido como Viejo Hotel Ostende. También se construyó la primera iglesia que fue enterrada por la arena alrededor de 1920. Los pioneros belgas regresaron a Europa por esos años y no vieron nunca lo que quedó de su primer emprendimiento.
Hoy, Ostende muestra parte de su historia en el Museo Histórico del Partido de Pinamar. Otro sitio muy visitado es la Casa del ex-presidente Arturo Frondizi, una pintoresca cabaña de madera frente al mar, conocido como “La Elenita”. Mientras el bullicio y el brillo de Pinamar complementan la diversión y el entretenimiento de un merecido descanso, Ostende ofrece sus playas para realizar caminatas sobre la arena o cabalgatas en sus bosques. Además de tomar sol es habitual encontrar los torneos de pelota a paleta o tejos. O adentrarse en el mar en una excursión de pesca embarcada. En el verano, pueden atraparse corvinas, tiburones, o burriquetas.
Junto a los Balnearios Barlovento, Ostende y El Faro, ofrecen servicios de alquiler de carpas, y sombrillas y además, poseen bares con gastronomía de excelente calidad, y actividades recreativas para todos los gustos. Todo esto en modernas y cómodas instalaciones.
El paisaje marítimo y costero en Ostende se despliega en una multitud de tonos y colores. Todo está preparado para que en cualquier momento del año se disfrute a plenitud de la naturaleza y el mar.
María Inés Medina