La Quebrada de Humahuaca
By Argentina • Dec 8th, 2008 • Category: Turismo en el Norte Argentino

A 39 kilómetros de San Salvador de Jujuy, a 2000 mts sobre el nivel del mar, comienza uno de los viajes más sorprendentes de Argentina: el maravilloso paisaje de la Quebrada de Humahuaca. Este valle andino ocupa una franja de 155 kilómetros, formado hace 600 millones de años, cuando la naturaleza se movía originando formas extrañas y salpicando de colores diversos el Noroeste argentino. Por ser un itinerario cultural, geográfico e histórico de características excepcionales, que todavía conserva ritos, creencias, arte, fiestas y técnicas agrícolas de los pueblos originarios, fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.
Tomando la ruta 9, el recorrido comienza en Volcán, un pueblito ubicado a 2.094 metros sobre el nivel del mar, donde aparecen las primeras alturas vestidas de marrones, ocres y amarillos. Un cielo limpísimo hace de telón de fondo. Un espíritu encantador inunda el aire y empieza a envolver al viajero. Puede divisarse a lo lejos, el primer cementerio de altura de la Quebrada.
Siguiendo el costado del Río Grande y transitando una ruta prolija y en excelentes condiciones, se encuentra Tumbaya. Comienza también un viaje en el tiempo. Una iglesia de 1796 muestra el paso evangelizador de la Iglesia por estos territorios de la mano de San Francisco Solano.
Desviando por la ruta 52, y recorriendo 4 kilómetros se llega a Purmamarca, encantador pueblito situado al pie del magnífico Cerro de Siete Colores. Este marco natural impresiona los sentidos, y el viajero sigue internándose en el misterio ancestral del lugar. Las casitas bajas, las callecitas estrechas, le dan la fisonomía de poblado precolonial.
Retomando la ruta nacional Nº 9, antes de llegar a Tilcara, se puede visitar Posta de los Hornillos, que guarda un valioso patrimonio arqueológico e histórico en el Museo de objetos y costumbres coloniales.
Entre las curvas del paisaje, aparece Maimará, donde se celebran los mejores carnavales de la Quebrada. Un cerro, conocido como la “Paleta del Pintor” en sucesivos anillos, desparrama vigorosamente distintas tonalidades y matices sobre el costado del Río Grande.
Sobre la margen derecha, se erige Tilcara, quizás uno de los centros mas importantes de este entorno. Aquí se encuentra todavía en pie, el Pucará, testimonio de lo que fueron las antiguas fortalezas de sus primeros habitantes, los tilcaras. Este pueblo es dueño de un importante reservorio histórico y cultural. Entre sus calles y espacios libres hay siempre espacios artísticos y recreativos, pero brilla especialmente en tiempos de Carnaval.
Siguiendo el camino hacia el norte, se pasa por Huacalera, por donde atraviesa el Trópico de Capricornio, por Uquía que conserva en su pintoresca Iglesia la valiosa colección de los “Ángeles Arcabuceros”, símbolo de la pintura cuzqueña.
En pleno corazón de la Quebrada, se encuentra Humahuaca, generalmente marcando el final de un viaje único e inolvidable. Su nombre recuerda la valiente y resistente nación indígena de los omaguacas, que pobló esa geografía, antes de la llegada de los españoles. Junto a sus casas de adobe, se conservan a través de los siglos los rituales como el culto a los difuntos, los jueves de comadres, la minga y la señalada o las fiestas patronales y el carnaval. Este conjunto integra el encanto de la Quebrada que perdura ahora en el silencio de su paisaje.
María Inés Medina