Esquel, una comarca de ensueño
By Argentina • Nov 27th, 2008 • Category: Turismo en la Patagonia

Esquel es una pequeña comarca andina situada en el maravilloso despliegue de paisajes que tiene la Patagonia Argentina. Tiene el privilegio de ser uno de los lugares más recordados y recomendados del Sur del país. Está ubicada en la base cordillerana de la provincia de Chubut, a 300 kilómetros de San Carlos de Bariloche, y a 1.900 kilómetros de Buenos Aires. Escoltada noblemente por los cerros Nahuel Pan, el Cordón Esquel y el Cerro La Hoya, un importante centro de esquí.
Desde Trelew se llega transitando la ruta 25 y desde Comodoro Rivadavia, la ruta 40. Si viene de Bariloche, es a través de la ruta 258. En cualquiera de estos recorridos, el viajero se enamora inmediatamente del paisaje patagónico. Esquel, un pueblo de 32.000 habitantes, es leyenda para quienes alguna vez lo visitaron. El origen de su nombre parece flotar entre los alerces cercanos, entre las montañas y tierras que habitaron los tehuelches. Esquel, en esta lengua, significa “abrojal” y fue fundada en 1906, cuando se instala allí una estación de comunicaciones telegráficas.
Posee una fuerte infraestructura turística, con servicios de hotelería y gastronomía de primer nivel. Tiene un aeropuerto local adonde llegan diariamente cuatro frecuencias semanales.
Sin embargo, lo que la hace inolvidable en la memoria de quienes la visitan, es su sencillez de comarca en el valle cordillerano, la impresionante geografía de colores y formas que la rodean. Impresiona a tal punto que pareciera sumergir al visitante en un anfiteatro frente a un maravilloso espectáculo. Salpicada de lagos y arroyos, la planicie es el marco para el recorrido de una reliquia andante de su historia, La Trochita, llamada el Viejo Expreso Patagónico, de particularidades únicas en el mundo.
Este Tren Museo, conserva piezas del siglo XIX y llegó a Esquel en el año 1945 para realizar el traslado de mercadería y pasajeros. Sorprende la longitud de su trayecto, 408 kilómetros, uno de los más largos del mundo para una trocha tan angosta: 0.75 metros. Aún conserva las viejas locomotoras a vapor. En su recorrido, el Tren se encuentra con 600 curvas y paraderos donde restablece el agua que consumió en el camino.
Pero recorrer el paisaje cordillerano, es tan emocionante como recorrer la Trochita por dentro. Basta tener en cuenta que mantiene el sistema de calefacción original, salamandras a leña en los vagones y posee servicio de coche-bar donde se puede consumir café, té, chocolate tartas y tortas caseras. El viaje es acompañado por guías profesionales. Y se hacen paradas fotográficas en los sorprendentes rincones cordilleranos. Luego de recorrer 18 kilómetros, la Trochita hace un alto en la Estación Nahuel Pan donde se puede visitar la Casa de las Artesanías y el Museo de Culturas Originarias, atendidos por miembros de la comunidad mapuche-tehuelche que reside en el lugar. Al volver, se visitan los Talleres.
Esquel reúne paisaje y tranquilidad desde el valle hasta la estepa, lleno de maravillas y sorpresas, difíciles de olvidar.
María Inés Medina