Entre Ríos, Villa Paranacito

Villa Paranacito, Entre Ríos, ArgentinaNo le hace falta demasiado a la fértil imaginación de la Viajera Intrépida para que comience a volar sin rumbo. No le es difícil imaginar rostros en las blancas nubes que se esparcen por el cielo, o creerse la única sobreviviente del mundo cuando camina por las dormidas calles de algún pueblo perdido a la hora de la siesta. Y, por supuesto, ahora su mente funciona aceleradamente inventando situaciones mientras ella permanece en estado de vigilia.

Claro, el ambiente ayuda a que por momentos deje el mundo real y se crea que es una aventurera en busca de algún tesoro perdido, alguna piedra preciosa y mágica que para cierta cultura milenaria está llena de poderes. Si hasta cree escuchar el sonido constante de los tambores en la lejanía, preparando algún ritual, preanunciando un hecho por todos esperados. La embarcación avanza por las oscuras aguas de aquel curso que puede ser uno de los tantos que se pierden entre las islas de la zona. Pocas nubes cubren el celeste cielo mañanero. Los rayos del sol se reflejan en el agua y en los anteojos de la joven, que busca indicios tras las ramas de los árboles que acompañan el recorrido.

“La Venecia argentina”, leyó por algún lado, aunque ella no cree que ese sea un nombre muy representativo de Villa Paranacito, pero es cierto, casi se podría decir que este pueblo, que sirve de entrada a la provincia de Entre Ríos, es una localidad acuática. Las lanchas se mueven como los peces por el agua de ríos, arroyos y riachos; a su paso dejan construcciones sobre pilotes, característica principal de la arquitectura del enorme delta del Paraná.

Villa Paranacito, Entre Ríos, Argentina

Allí, en el lugar donde el río Paraná deposita sus aguas, se levanta Villa Paranacito, que es la cabecera del departamento Islas del Ibicuy, y el mejor catálogo de “todos los verdes” que Entre Ríos tiene para ofrecer.

La hegemonía del agua hace que el medio de transporte fluvial sea el más utilizado entre los lugareños, muchos de los cuales viven en las islas, por eso la Viajera no podía dejar de pasear en lancha en lo que ella creerá una expedición arqueológica y misteriosa. No hay peligros a la vista, pero piensa inventarlos: animales salvajes al acecho que surgen desde la tupida vegetación, o enormes serpientes que saltan desde el agua, entre los camalotes. Todo parecerá detenerla y ella allí deberá mostrar que no solo Indiana Jones puede contra todo.

Lancha, Villa Paranacito, Entre Ríos, Argentina

El resto del tiempo, cuando deja de soñar, disfruta del sol y de la humedad del ambiente. Pierde su mirada en las raíces de los árboles que bordean la costa, y cuando puede pasa la mano por las ramas lloronas de su sauce preferido.

Por la tarde le resulta imperdible un safari fotográfico. Los pescadores, que consideran los canales de Villa Paranacito como un paraíso de fauna ictícola, no se inmutan por los flashes, es que este lugar parece un paraíso virgen, donde la mano del hombre aún no ha hecho su aparición depredadora. Dorado, surubí, bagre blanco, pejerrey, sábalo, patí. A la Viajera se le hace agua la boca pensando en qué delicia se convertirá en su cena de hoy. Aunque tal vez opte por algún plato herencia de los inmigrantes que se fueron asentando en la zona: dinamarqueses, ucranianos, alemanes, rumanos, húngaros, todo un crisol de razas, que se enamoraron de la majestuosidad del paisaje y decidieron asentarse y hacer crecer la zona.

Dorado, Villa Paranacito, Entre Ríos, Argentina

Fundada en 1906, es un pequeño pueblo bastante nuevo, que comenzó a comunicarse por vía terrestre con el resto del país cuando, en la década del setenta, se inaugura el complejo ferrovial de Zárate. Se ubica a solo 100 km. de Gualeguaychú, y a menos de 200 km. de la ciudad de Buenos Aires, desde donde muchos visitantes llegan a practicar algún deporte náutico, a pescar, o a simplemente disfrutar de la tranquilidad que sus aguas mansas ofrecen.

Fiesta Provincial de las Carrozas Náuticas, Villa Paranacito, Entre Ríos, ArgentinaSi bien la infraestructura turística no es demasiado completa, en la actualidad la mirada está apuntada sobre el turismo, que comienza a crecer cada día más, especialmente en el mes de noviembre, cuando las carrozas realizadas por jóvenes de colegios e instituciones surcan las aguas e iluminan la noche isleña con una muestra de colores y luces, y otras tantas actividades que completan la Fiesta Provincial de las Carrozas Náuticas, un espectáculo único en el país y que solo se puede apreciar desde las costas de Villa Paranacito, este hermoso lugar de descanso que está a la espera de nuevos visitantes, para otorgar sus bellezas naturales y la cordialidad de sus habitantes.

Fiesta Provincial de las Carrozas Náuticas, Villa Paranacito, Entre Ríos, Argentina

Fiesta Provincial de las Carrozas Náuticas, Villa Paranacito, Entre Ríos, Argentina

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