Costa del Este, refugio y aventura en el bosque
By Argentina • Oct 28th, 2008 • Category: Costa Atlántica, Turismo en Buenos Aires

Una cuidadosa hilera de pinos, añejos y firmes, contornean la tradicional Avenida Las Camelias. Entre el frondoso bosque, se divisan algunos imponentes otros sencillas viviendas residenciales. Por momentos, mientras el sonido de la hojarasca fresca, con el aroma inconfundible de abetos y cipreses, cruje bajo los pies, nos parece estar en un apasionante cuento de bosques y hadas. Estamos en Costa del Este, “la localidad del millón de pinos”. Las construcciones se extienden siguiendo los desniveles propios del suelo, donde una correcta forestación afianzó médanos y elevaciones de arena.
A Costa del Este se puede acceder por ruta 11 o por Mar del Tuyú recorriendo cuatro kilómetros al sur por el camino que bordea el mar.
Aquí la naturaleza ha logrado conjugarse con la mano del hombre creando un singular sitio para el descanso. Cuenta con un excelente nivel de servicios. Se destaca en este sentido el Paseo Las Camelias, con sus característicos tonos rosados combinando con el verde y las flores del entorno. Y una oferta gastronómica refinada. Es un rincón comercial, exquisitamente cuidado con borduras de arbustos y flores. En este paseo podemos adquirir desde artesanías hasta realizar un negocio inmobiliario; comprar accesorios o probar las distintas variedades de cafés y tortas. Ideal y recomendable, llegar en invierno. Son inolvidables las tardecitas junto al mar en las acogedoras cabañas y residencias donde la sonoridad del viento entre el bosque, el humo de las chimeneas, encendidas con piñas secas junto al hogar, combinan perfecto con un café irlandés en la mano, un buen libro y una agradable compañía.

Si está de paso recorriendo las playas, una interesante opción puede ser cualquiera de los hoteles con que cuenta esta apacible costa del mar. Una importante y creciente hotelería especialmente apart hoteles, brindan todas las alternativas posibles para una estadía inmejorable, all inclusive.
A la hora de recrearse, no sólo está el imponente mar con apacibles playas, sino un sinnúmero de actividades como cabalgatas guiadas, diurnas y nocturnas, especialmente las de Punta del Lago, donde funciona una Escuela de Equitación para todas las edades.
Muy cerca hacia el sur y llegando por la playa, se encuentra otra parada de inquietantes líneas arquitectónicas, Aguas Verdes, que sorprende con sus amplias playas y un cordón dunícola de hasta 6 metros de altura enmarcada en bosques de acacias, pinos y eucaliptos. Una construcción que recuerda al paisaje de los cuentos nos sumerge en maravillosas historias: el Castillo Duhau, perteneciente a una pionera familia de terratenientes.
Largas travesías por los médanos, caminatas por la playa y entre los bosques, completan una estadía para no olvidar.