Casabindo
By Argentina • Jan 3rd, 2009 • Category: Turismo en el Norte Argentino

Casabindo es conocido en el mundo entero por su Toreo de la Vincha. Pero todo su entorno es maravilloso. Con el azul del cielo y el color terracota de las montañas detrás, las casitas blancas y la Iglesia de Casabindo parecen más blancas aún, y los rojos, más intensos. Es el altiplano en todo su esplendor, donde el hombre habita por amor al hombre y a la tierra, en la provincia de Jujuy, a 3.377 metros de altura sobre el nivel del mar. Pequeño poblado incaico, todavía conserva sus formas antiquísimas y sus costumbres prehispánicas arraigadas en la vida cotidiana. Un lugar para conocer despacio, admirando su algarabía pero también sus silencios. Silencios de Puna.
Los Caminos que llevan hasta Casabindo son de una belleza singular, encantadora. Desde Humahuaca, en vehículo, se llega subiendo hasta la Cuesta de Azul Pampa, descendiendo después hasta un lugar llamado Tres Cruces y luego hasta Abra Pampa. Desde aquí, se pueden tomar colectivos de línea. Siguiendo las sinuosas formas de la ruta, hay que desviar 55 kilómetros hasta llegar a Casabindo.
Otra forma de llegar es desde Purmamarca en plena Quebrada de Humahuaca, ascendiendo la Cuesta de Lipán tomando la ruta 40, y atravesando las Salinas Grandes rumbo al Paso de Jama. En el trayecto, se toma un desvío por camino de tierra hasta Abdón Tolay, y luego de pasar por los petroglifos de Barracas, se llega a Casabindo. Este recorrido solo conforma una travesía única, inimaginable.
Tal vez por su ubicación, fue elegida en el siglo XVIII, para construir allí su reconocida Iglesia de la Asunción, llamada la “Catedral de la Puna” en el año 1772, hoy declarada Monumento Histórico Nacional. Está rodeada de un cerco de piedra con un sencillo arco de entrada. Contiene en su interior cuadros y obras del arte hispano cuzqueño y en su cerco exterior, se ubican cuatro altares votivos ubicados equidistantes entre sí.
La Iglesia integra junto con las casitas de adobe y piedra con techos de paja, la rústica arquitectura hispana que salpica los peñascos de la geografía jujeña.
A 23 kilómetros, se encuentran los yacimientos arqueológicos de Sorcuyo, en la Laguna de Guayatayoc y a 55 kilómetros, el poblado de Abra Pampa, que cuenta con hospedaje y servicios para el viajero.
Durante agosto, Casabindo se viste de fiesta. El 15 de ese mes se celebra la fiesta patronal de Nuestra Señora de la Asunción y el culto a la Pachamama. El mismo día se realiza el Toreo de la Vincha, ceremonia ritual donde el torero trata de sacar de las astas del toro una vincha con monedas de plata. No hay, como en la lidia de toros en España, derramamiento de sangre. El espectáculo muestra la destreza y valentía de los que se atreven a enfrentar un toro bravío y sacarle la vincha roja que será ofrendada a la Virgen, cuya imagen preside la jornada. Los toreros improvisados, son parte del público que asiste a honrar a la Santa Patrona.
Herencia de la conquista española, Casabindo guarda con orgullo el milenario espíritu kolla de los pueblos andinos en la hermosa Puna jujeña.
María Inés Medina