Sobre el paisaje sereno y deslumbrante de la Costa del Golfo San Jorge, Caleta Olivia descansa en blancas playas y enormes acantilados. Por su ubicación, es la puerta de acceso a la provincia de Santa Cruz, y es la segunda ciudad en importancia por su riqueza petrolífera, ovina y pesquera. Se encuentra a 1.848 kilómetros de la provincia de Buenos Aires y a 50 kilómetros de Chubut.
Su nombre tuvo como origen, la designación que le dio el Capitán Guttero, quien en 1901 llegó hasta la caleta transportando materiales a bordo del Buque Guardia Nacional. La llamó Olivia en honor a su esposa, única mujer en la tripulación.
Descansar en esta ciudad, la segunda en importancia, es disfrutar de los encantos del aire patagónico, la benevolencia de su clima, y la biodiversidad que guarda en su interior. Rara vez la temperatura mínima de invierno descienden de los 4º C mientras que en el verano el calor llega hasta los 25ºC.


Caleta Olivia extiende sus playas, algunas de pedregullo, y otras de fina arena como la hermosa Bahía Langara y Las Golondrinas, sobre las aguas del Mar Argentino. Mientras una serie de acantilados, completa el singular paisaje, con su finura y delgadez recortadas contra el cielo y el mar.




Gran parte de las especies autóctonas que componen la rica biodiversidad de la provincia, se resguarda en la Reserva Natural Municipal, ubicada en la caleta que se encuentra entre la playa de tanques de YPF y el Complejo Deportivo Ingeniero Knudsen. Se extiende hasta 50 metros de marea alta. Aquí se protege el hábitat de especies como el lobo marino de un pelo, (Otaria Flavescens).

A dos kilómetros del centro, se encuentra el Mirador, un lugar excepcional para lograr las mejores fotografías panorámicas de la ciudad, divisándose a lo lejos, Comodoro Rivadavia.
En el Museo del Hombre y su Entorno, se aprecia cómo el hombre patagónico tuvo que superar las hostiles barreras de esta hermosa tierra para sobrevivir y conquistarla. Se ha reconstruido una vivienda antigua, con enseres y elementos de esos tiempos. Sobre la Costanera circula, en 1.500 metros, un circuito peatonal imperdible con un anfiteatro, juegos, un circuito de salud y espacios para realizar actividades deportivas, entre las que se destacan los deportes náuticos. Cuenta también con un Casino electrónico.
Las vías de acceso son sólo terrestres, ya que no tiene servicios aéreos. Se llega desde Buenos Aires, por la ruta nacional Nº 3 pasando por Bahía Blanca, Trelew, y Comodoro Rivadavia.